Google+ Los Colores de la Noche
Share

sábado, 11 de abril de 2015

Acercamiento a Orión

Durante la primera mitad de la primavera (otoño en el hemisferio austral) aún podemos observar la maravillosa constelación de Orión mientras desciende sobre el horizonte occidental después de anochecer. Tanto a simple vista como con un instrumento óptico esta zona del cielo resulta de enorme belleza, y alberga la que es posiblemente la nebulosa más impactante a través del telescopio: la Gran Nebulosa de Orión. He recopilado las astrofotografías que tengo de esta constelación y su nebulosa (la mayoría de mis comienzos, por lo que pido que seáis compasivos) como presentación en un vídeo, que aunque pierden bastante calidad resulta más didáctico. Algo más de información podéis encontrar en la entrada antigua "naves en llamas más allá de Orión". Espero que os guste. 


miércoles, 25 de marzo de 2015

Cuatro años de astrofotografía (o el inevitable episodio recopilatorio de nueva temporada)

Como los lectores de este blog habrán notado llevo unos meses sin publicar, lo que no tiene que ver con falta de ánimo o ganas, sino por escasez de tiempo y ciertas barreras que me encuentro para el desarrollo de esta afición, como la reciente instalación en mi pueblo (Beas de Segura) de más de un centenar de focos halógenos empotrados en el suelo, lo que me ha llevado a iniciar mi particular batalla ante la administración local (pero este es un tema que os explicaré en detalle en un próximo artículo). Por otro lado el año pasado me lancé a la no desdeñable tarea de estudiar astronomía y astrofísica a través de un postgrado universitario, lo que me está permitiendo descubrir de primera mano el mundo de la astronomía profesional, profundizando en esta maravillosa ciencia y abriendo posibilidades de colaboración con otros astrónomos. Estoy especialmente ilusionado con las prácticas observacionales (que realizaré con el telescopio de 150 cm de Sierra Nevada) y pensando en el tema del proyecto de investigación. Ya os iré contando. La astronomía y la astrofotografía suponen un proceso de aprendizaje continuo, requieren mucho tiempo y sobre todo la paciencia y minuciosidad de un monje benedictino. Y en esas ando.

Para retomar los artículos del blog (o -dicho en términos seriófilos- iniciar una nueva temporada) no he podido evitar esa tentación tan socorrida de realizar un recopilatorio, en este caso de astrofotografía. Así, quien quiera ahorrarse los párrafos siguientes puede pasar directamente al final del artículo donde he insertado unas presentaciones con las imágenes que he obtenido hasta la fecha, desde los inicios hasta las últimas, y siendo consciente de que aún me queda mucho camino por recorrer para llegarle a la altura del zapato a Rogelio Bernal, DamianPeach, o muchos de los que me dejan boquiabierto todos los días en el portal Astrobin

Desde que cayó en mis manos mi primer libro de astronomía allá en los comienzos de los años noventa (tenía quince años, ahora tengo, treinta y… pico) sentí mucha curiosidad sobre cómo obtener esas fantásticas imágenes de nebulosas, galaxias, manchas solares, etc. Mi primer intento fue con una película de 3200 ASA en una cámara analógica casi manual, y aunque no dio mal resultado el coste tanto de la película como de su posterior revelado hacía de la astrofotografía una actividad bastante costosa aun con cámaras convencionales, pues por entonces las primeras cámaras CCD alcanzaban unos precios realmente prohibitivos. Júpiter y Saturno en Tauro y algún que otro trazo de estrellas fugaces era a lo máximo que se podía aspirar con una Pentax y un trípode; fotografías a foco primario con seguimiento eran palabras mayores. Hoy en día la situación ha cambiado bastante, la tecnología ha permitido el desarrollo de sensores digitales relativamente asequibles y la fotografía digital está al alcance de mucha gente. El desarrollo de sensores fotográficos digitales es uno de tantos avances que debemos a la investigación astronómica. Por otro lado el desarrollo de la informática y su aplicación al procesado de las imágenes digitales abre la puerta a unos resultados que hace veinte años eran impensables fuera de un observatorio profesional. 

Por eso cuando decidí hace cuatro años adquirir un equipo con una montura aceptable no tardé en acoplarle la cámara réflex y comenzar a realizar tomas de dos minutos a máxima ISO. Fue tal mi emoción cuando reconocí la galaxia del remolino (M51) en la pantallita de la cámara que estuve hasta el amanecer de un sitio a otro de la bóveda celeste sacando más y más objetos. Luego cuando me paré a estudiar despacio estas imágenes, y sobre todo tras ver el trabajo de otros astrofotógrafos, me di cuenta de que para obtener unos resultados mínimamente aceptables hace falta seguir un proceso mucho más elaborado. Adquirí una Canon 350D modificada, un sistema de autoguiado básico y un buen software para el procesado. Y entonces comencé a realizar tomas más largas, con darks, bias, flats… total, una noche completa para tres objetos y aún así falta tiempo para conseguir las mínimas tomas necesarias para que el nivel de ruido sea aceptable. 

Ahora mismo estoy en ese punto en el que para conseguir mejores fotografías con una sencilla cámara réflex se hacen imprescindibles tiempos de integración larguísimos con muchas tomas o bien dar el salto a una cámara CCD monocromo en condiciones, refrigerada, con un set de filtros para componer la imagen final a partir de cada banda. Puede que sea la segunda opción por la que al final me decante, lo que está condicionado también a encontrar un lugar de observación relativamente cómodo. Mientras me planteo dar este salto cualitativo quiero seguir compartiendo con vosotros mis avances. Y ahora las fotografías.


CONSTELACIONES Y CIELO PROFUNDO


SISTEMA SOLAR


CIELOS EXÓTICOS Y NOCTURNA



domingo, 12 de octubre de 2014

Algunas galaxias otoñales

La galaxia del Escultor (NGC 253). Los datos de la fotografía se pueden consultar AQUÍ
En los meses del otoño boreal el cuerpo celeste más famoso y visitado es la galaxia de Andrómeda (M31), el único objeto exterior a nuestra Vía Láctea visible a ojo desnudo. A esta galaxia y a M33 (la galaxia del Triángulo) ya dedicamos un artículo que podéis leer en este enlace. En esta ocasión hablaremos de otras galaxias menos conocidas que nuestras vecinas pero que también merecen ser observadas durante estas noches. 

NGC 253

La galaxia del Escultor o de la moneda de plata se encuentra en la constelación del Escultor, un grupo de estrellas débiles situado bastante al sur (-30º de declinación) junto a la constelación del Pez Austral. La podemos encontrar a partir de la brillante Fomalhaut, que destaca sobre el horizonte sur con un brillo blanco azulado. Esta zona del cielo es bastante pobre en estrellas debido a que estamos mirando en dirección al Polo Sur Galáctico, por lo que no nos debe extrañar que sea una región en la que se puedan observar bastantes galaxias (aunque en menor medida que en la Cabellera de Berenice y Virgo, donde además tenemos importantes cúmulos galácticos). 

Localización de la galaxia del Escultor
Esta galaxia tiene una magnitud de 7'1 y un tamaño aparente considerable, por lo que es un objeto accesible con prismáticos. Al telescopio se aprecia como una nebulosidad alargada que puede recordar a la nebulosa de Andrómeda, pero con la gran diferencia de no presentar un núcleo brillante; es uniforme y con sus límites bien definidos. Estas características hacen imprescindible un cielo oscuro y limpio para su observación. En fotografía se presenta como un disco inclinado salpicado por multitud de nubes oscuras, con un centro algo más brillante y de color más cálido que la periferia. No sin cierto esfuerzo se puede intuir la estructura en espiral barrada de la galaxia. 

NGC 253 se encuentra a 12,9 millones de años luz, y es por tanto una de las galaxias más cercanas. Tiene también un brillo intrínseco muy alto debido a una elevada tasa de formación estelar, especialmente en sus regiones centrales. Es el miembro más importante del Grupo de Galaxias del Escultor, el cúmulo más cercano al Grupo Local, en el que se encuentran otras galaxias como NGC 55, NGC 247 y NGC 300.

viernes, 25 de julio de 2014

La astrofotografía (II). Fotografía de gran campo con seguimiento

Cámara acoplada en paralelo al telescopio
En la primera entrada dedicada a la astrofotografía vimos unas nociones básicas sobre la realización de tomas del cielo nocturno con el material asequible que tiene cualquier aficionado a la fotografía. La limitación más importante que nos encontramos es que el movimiento aparente de las estrellas nos impide practicar con tiempos de exposición lo bastante altos como para sacar más detalles del cielo, y aunque las cámaras digitales permiten sensibilidades elevadas, el ruido que aparece en la toma mermará la nitidez. Para tomas largas sin trazos estelares no nos queda entonces otro remedio que seguir el movimiento aparente de las estrellas mientras está abierto el obturador. Para esto es imprescindible contar con una montura ecuatorial motorizada que, previamente alineada con el Polo Celeste, proporcione un movimiento suave y preciso que compense el movimiento de rotación terrestre. 

¿Es entonces necesario disponer de un equipo astronómico más o menos avanzado para obtener imágenes del cielo estrellado con cierto grado de detalle? Hoy en día algunas marcas comercializan soluciones pensadas para la fotografía de gran campo, que realizan un seguimiento con una precisión suficiente para tomas de varios minutos. Se trata de trípodes fotográficos que en lugar de tener el clásico cabezal disponen de un pequeño sistema motorizado que se puede alinear con la Estrella Polar. Por ejemplo está el Vixen Polarie, cuya principal ventaja es su reducido peso y dimensiones (lo que permite transportarlo en una mochila sin problemas), pero con el inconveniente de que el conjunto (con los accesorios necesarios) se pone cerca de los mil euros, precio por el cual se puede conseguir un telescopio digno. Por tanto si queremos profundizar en la observación astronómica es preferible disponer de una buena montura ecuatorial. 

La montura ecuatorial alemana. Puesta en estación, alineación y calibrado 

La montura es una parte fundamental de nuestro equipo astronómico, sobre todo si vamos a practicar la astrofotografía. Como explico en este artículo sobre el telescopio, las monturas más versátiles y más utilizadas en astronomía son las ecuatoriales, y en concreto las monturas ecuatoriales alemanas. Esta montura está dispuesta en dos ejes que son perpendiculares entre sí. El eje polar se alinea con el Polo Celeste y nos permite el movimiento en ascensión recta (que es la coordenada celeste análoga a la longitud terrestre); perpendicular a éste se sitúa el eje de declinación (la coordenada análoga a la latitud terrestre), en cuyos extremos se sitúa el tubo óptico y una barra contrapesada para equilibrar el sistema. Esta montura permite -una vez alineada- buscar un objeto por sus coordenadas celestes y realizar un seguimiento más preciso compensando la rotación terrestre mediante un movimiento suave sobre el eje polar. Merece la pena que nos detengamos a explicar brevemente el proceso que se debe seguir con una montura ecuatorial alemana motorizada e informatizada, que es análogo en todas las marcas y modelos. 

domingo, 1 de junio de 2014

Triple tránsito en Júpiter

En la última entrada comentábamos que uno de los fenómenos que pueden observarse en el disco de Júpiter son las sombras de sus principales satélites, que se aprecian al telescopio como unos puntitos negros claramente contrastados sobre las bandas nubosas del gigante gaseoso. El tránsito de un satélite galileano y su sombra es bastante frecuente, pero no lo es tanto que se produzca el de tres a la vez. Esto ocurrirá el próximo martes 3 de junio, cuando las sombras de Calisto, Europa y Ganímedes coincidan sobre las nubes de Júpiter. Para poder observarlas desde la Península Ibérica tendremos que dirigir el telescopio a Júpiter antes de las 19:44 T.U (21:44 hora oficial española), momento en que finalizará el tránsito de la sombra de Calisto, y poco después será la sombra de Europa la que abandone la escena (a las 19:53 T.U); quedará la sombra de Ganímedes hasta las 21:33 T.U (23:33 hora oficial peninsular), cuando Júpiter esté ya muy bajo sobre el horizonte. Para ver las tres sombras tendremos que localizar Júpiter entre las luces de la tarde, cuando aún no han pasado apenas unos minutos tras la puesta de Sol, lo que puede ser una tarea difícil por el exceso de luz de fondo. Primero podemos buscar la Luna, que estará en fase creciente aún bastante alta sobre el horizonte; Júpiter se tendría que empezar a distinguir más o menos en la mitad del arco imaginario que uniría la Luna y el punto del ocaso solar. Podemos ayudarnos con unos prismáticos antes de intentar centrarlo con el telescopio. Con suerte podremos ver también al planeta Mercurio. 

El cielo mirando al oeste-noroeste el 3 de junio tras la puesta de Sol
Aspecto que presentará Júpiter el 3 de junio a las 19:35 T.U. La sombra más cercana al borde del disco de Júpiter es la de Calisto y al lado se encuentra la de Europa. En el centro del disco se apreciará claramente la sombra de Ganímedes, a la que le quedarán aún cerca de dos horas de tránsito. 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...