Google+ Los Colores de la Noche
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miércoles, 13 de enero de 2016

Maximiliana o el ejercicio ilegal de la astronomía

Este peculiar título da nombre a una colección de aguafuertes de Max Ernst que se puede contemplar hasta el 21 de febrero en el museo Picasso de Málaga dentro de la exposición temporal "Registros alemanes", que tuve ocasión de visitar durante las vacaciones de navidad. Max Ernst es uno de los máximos exponentes de la pintura surrealista y experimentó en su obra técnicas creativas de muy diversa índole, como el collage, el goteo, la decalcomanía y el frottage (esta última consiste en imprimir la textura y forma de un objeto al frotar un lápiz en un papel colocado sobre él). 

Los aguafuertes agrupados bajo el nombre "el ejercicio ilegal de la astronomía" presentan el aspecto de páginas de un libro enigmático, con formas que evocan planisferios y cuerpos celestes ilustrando unos textos incomprensibles conformados por símbolos y trazos sin significado. 

La obra rinde tributo al litógrafo y astrónomo amateur Wilhem Tempel (1821-1889), que en 1861 descubrió un nuevo cuerpo entre las órbitas de Marte y Júpiter (se trataba de un asteroide) que bautizó como Maximiliana. A pesar de descubrir un buen número de cometas su trabajo no gozó de reconocimiento en su época, circunstancia que despertó la simpatía de Ernst al sentirse en parte identificado con él en sus primeras etapas. 

El nombre de Tempel es conocido hoy entre la comunidad astronómica gracias a la lluvia de estrellas de las Leónidas, originada por el cometa 55P/Tempel-Tuttle, o por la sonda Deep Impact, que tuvo como objetivo el cometa 9P/Tempel1. Wilhem Tempel fue un incansable observador del cielo y descubrió 21 cometas y 5 asteroides (Angelina, Cibeles, Galatea, Terpsícore y Cloto), y aunque no obtuvo reconocimiento en vida la Unión Astronómica Internacional acabó bautizando un asteroide con su nombre: (3808) Tempel


lunes, 4 de enero de 2016

Principales eventos astronómicos para enero de 2016


El 9 de enero al amanecer Venus y Saturno se aproximarán a menos de 0.2 grados

Conjunción entre Venus y Saturno
 
El 9 de enero Venus y Saturno se aproximarán en el cielo del amanecer hasta una distancia angular menor de 0.2 grados. Será fácil localizarlos sobre el horizonte sureste con las primeras luces del alba, en la constelación de Ofiuco y relativamente cerca de la estrella Antares. Será un bonito evento para observar al telescopio dado que los dos planetas pueden entrar en el campo del ocular. 

Vista de Venus y Saturno al telescopio

Lluvia de las Cuadrántidas
 
Esta lluvia de estrellas tiene su radiante entre las constelaciones del Boyero y el Dragón y presenta actividad en la primera semana de enero. El mejor momento para observarla se prevé para el día 4 en las últimas horas de la noche, cuando se podría dar una actividad de hasta 120 meteoros por hora. El problema que presenta esta lluvia es que su máximo dura muy poco y no hay mucha certeza del momento en el que se producirá.


Los principales planetas sobre el horizonte

A finales de enero y comienzos de febrero se podrán observar en el cielo matutino todos los planetas perceptibles a simple vista. El día 25 a las siete y media de la mañana ya estará Mercurio sobre el horizonte este-sureste en la constelación de Sagitario; no muy lejos hacia el oeste -y mucho más brillante- destacará Venus, y al norte de Antares Saturno; Marte estará bastante alto al sur en la constelación de Libra y Júpiter será el segundo en brillo hacia el suroeste en Virgo. Cerrará el cortejo la Luna casi llena poniéndose por el oeste-noroeste. Podremos observar así de un vistazo seis de los siete cuerpos celestes de la antigüedad: la Luna, Venus, Mercurio, Marte, Júpiter y Saturno (el séptimo sería el Sol). 

El cielo antes del amanecer del día 25 de enero

La Tierra en perihelio

El 3 de enero la Tierra pasará por el punto de su órbita más próximo al Sol, por lo que nuestra estrella presentará su máximo diámetro aparente, 32.5 segundos de arco. 

viernes, 4 de diciembre de 2015

Galaxias exóticas. NGC 4567 y NGC 4568, las gemelas siamesas

NGC 4567 y NGC 4568, también conocidas como las galaxias gemelas siamesas
En el rico campo galáctico de la constelación de Virgo encontramos esta peculiar pareja que, al igual que las protagonistas de la entrada anterior, se encuentran en proceso de fusión. Son dos galaxias espirales que no presentan deformaciones ni colas de marea, lo que indica que podrían estar sufriendo su primer acercamiento. La zona de contacto, donde destaca una banda oscura de polvo, presenta una elevada tasa de formación estelar. Su distancia está estimada en unos 60 millones de años luz.
 
Tienen una magnitud aparente de entre 11 y 12, por lo que son identificables con telescopios de aficionado, mostrándose como una nebulosidad con forma de corazón (o mariposa) y brillo más o menos homogéneo y definido. 


miércoles, 2 de diciembre de 2015

Galaxias exóticas. NGC 3226 y NGC 3227

NGC 3226 y NGC 3227, dos galaxias en interacción
Seguimos con la colección de galaxias que se salen de las formas comunes, generalmente debido a interacciones gravitatorias o encuentros cercanos con otras galaxias vecinas. En la constelación de Leo, y a unos 77 millones de años luz, se encuentra esta pareja formada por una galaxia espiral (NGC 3227, arriba en la fotografía) y una elíptica enana (NGC 3226) que se encuentran en proceso de colisión.

Las interacciones entre galaxias no son fenómenos raros, y de hecho nuestra Vía Láctea acabará colisionando con la galaxia de Andrómeda antes o después. Se trata de un proceso en el que las fuertes mareas gravitatorias provocan distorsiones en la estructura de las galaxias, el colapso en grandes zonas de nubes de gas y polvo y el nacimiento de muchas estrellas masivas. Además si tiene lugar un aporte importante de materia en las cercanías del núcleo galáctico se puede formar un disco de acrecimiento alrededor del agujero negro central y la emisión de grandes cantidades de energía conforme se produce su caída, dando lugar a lo que se conoce como un núcleo activo galáctico (AGN). En este caso tenemos que tanto NGC 3227 como NGC 3226 son fuentes de radio y rayos X, y concretamente NGC 3227 ha sido caracterizada como una galaxia de tipo Seyfert

El siguiente vídeo muestra una simulación de la fusión entre la Vía Láctea y Andrómeda, pudiendo transcurrir varios miles de millones de años entre el primer acercamiento y la fusión final dando lugar a una galaxia elíptica gigante.


lunes, 30 de noviembre de 2015

Galaxias exóticas. NGC 660

NGC 660, una espectacular galaxia con anillo polar
A unos 45 millones de años luz en la constelación de Piscis se encuentra esta preciosa galaxia que muestra en las fotografías una forma muy peculiar, caracterizada por la presencia de un anillo que rodea y cruza su disco. Es uno de los mejores ejemplos de galaxia de anillo polar, aunque en este caso no es perpendicular al disco sino que forman un ángulo de unos 45 grados. Resultan muy llamativas las bandas oscuras de polvo que se interponen delante del disco así como la presencia de estrellas jóvenes y masivas en el anillo con una edad estimada no mayor de unos 7 millones de años. 

Existen dos explicaciones para la formación de estas estructuras: bien por la captura de materia de otra galaxia tras un encuentro cercano o bien por la colisión de una galaxia pequeña en dirección perpendicular al disco de la más grande. Estas profundas interacciones provocan brotes estelares, e incluso pueden generar la activación del núcleo galáctico. De hecho en NGC 660 fue observado un enorme estallido en 2012, siendo una de las hipótesis el inicio de un nuevo periodo de actividad  del agujero negro central. 

Para saber más (en inglés): http://arxiv.org/pdf/1507.01781.pdf


domingo, 15 de noviembre de 2015

Galaxias exóticas. Los ojos de Markarian

Los ojos de Markarian, NGC 4435 (a la izquierda) y NGC 4438 (a la derecha), constituyen el grupo de galaxias peculiares ARP 120 y se encuentran en la constelación de Virgo a unos 50 millones de años luz. La imagen es un procesado de datos originales del Sloan Digital Sky Survey (SDSS)
Estas dos galaxias, con nombre de catálogo NGC 4435 y NGC 4438, se encuentran a unos 50 millones de años luz de nosotros en el cúmulo de Virgo, el más cercano a nuestro sistema. Tienen una magnitud aparente de 11.8 y 10 y por tanto son fácilmente observables con telescopios de aficionado en el rico campo que rodea a las elípticas gigantes M84 y M86. Su aspecto y proximidad en el cielo dan lugar al nombre con el que se las conoce, "los ojos", con referencia al astrofísico armenio que estudió las galaxias del cúmulo de Virgo, Beniamin Markarian, y que dedujo que que un grupo de ellas tenían un movimiento común (hoy denominado "cadena de Markarian"). NGC 4435 muestra en fotografía un aspecto más o menos claro que lleva a clasificarla como una galaxia lenticular barrada. Sin embargo no ocurre lo mismo con NGC 4438, que aunque presenta un núcleo lenticular la compleja estructura de sus brazos y bandas oscuras ofrece diversas interpretaciones, desde una lenticular a una espiral e incluso dos galaxias en proceso de fusión.

En principio se han considerado estas dos galaxias en proceso de interacción, hipótesis sustentada tanto por la joven población estelar de NGC 4435, que apuntaría a una profunda interacción con su vecina hace unos 100 millones de años, como por la forma de los brazos de NCG 4438, evidencia de fuertes distorsiones gravitatorias. Sin embargo la espectroscopía arroja diferentes cifras de desplazamiento al rojo para cada galaxia, lo que implicaría que su cercanía en el cielo podría ser aparente. De este modo se plantean otras explicaciones para las peculiaridades de NGC 4438, como que estaríamos ante dos galaxias en proceso de fusión o que ha sido deformada por la fuerte influencia gravitatoria de la gigante M87.

Parte del campo galáctico que rodea a los ojos de Markarian (a la derecha), dominado por las elípticas M84 y M86 (Máximo Bustamante)